Dos personas, dos razones distintas, una cocina 100% vegana

No llegamos aquí por el mismo camino. Pero llevamos años comiendo exactamente igual: variado, rico y sin productos de origen animal. Y eso, al final, es lo que importa.

Joven hombre sentado en una roca, con mano en frente de los ojos, en un paisaje de cerros y arbustos, cielo despejado.

César

Vegano y animalista desde hace 7 años

Empezó por convicción ética y lleva años demostrando que comer vegano no tiene nada que ver con lo que la mayoría imagina. Odia las ensaladas. Le encanta cocinar platos que sorprenden.

Mujer con gafas, camiseta negra y pantalones vaqueros, lleva una blusa con estampado de sandías en tonos rosas y verdes, y tiene el cabello recogido en una coleta con una pinza, en un ambiente exterior con plantas y fondo de edificio.

Ana

Ecologista con alma de foodie gourmet

Llegó al veganismo por el medio ambiente, no por ideología. En casa no entra nada de origen animal, no porque siga reglas, sino porque tiene sentido. Le obsesiona que la comida vegana sea tan buena que nadie eche nada de menos.

Porción de pasta estilo orzo con alubias pintas, tomates secos, salsa cremosa y hojas de albahaca en un plato de cerámica sobre una tabla de madera.

Nuestra historia

Cuando nos pusimos a cocinar juntos, lo primero que quedó claro es que ninguno de los dos queríamos comer lo que la gente imagina cuando escucha “comida vegana”. Sin ensaladas de lechuga con tomate. Sin tofu insípido. Sin la sensación de que estás comiendo lo que queda después de quitar todo lo bueno.

Nos gusta comer bien. Variado. Que cada semana haya algo nuevo. Que los platos tengan sabor, textura, y que cuando invitas a alguien a cenar no tengan que preguntar “¿pero esto es vegano?” con cara de sorpresa.

Con los años fuimos construyendo un sistema: recetas probadas, menús pensados de antemano, listas de la compra que no arruinan el presupuesto. Y en un momento dado nos dimos cuenta de que ese sistema era exactamente lo que nos hubiera venido bien desde el principio.

Por eso existe La Vegan Kitchen. Para compartir nuestro sistema y que tú puedas comer bien sin complicarte la vida.

No hace falta ser vegano, ni activista, ni cocinero profesional. Solo hace falta tener hambre y ganas de comer algo rico.
— César y Ana - La Vegan Kitchen

Dos hot dogs veganos con diferentes ingredientes, uno con salchicha, ketchup, mostaza y cebolla frita, y el otro con aguacate, crema y cebolla frita, acompañados de patatas gajo y ketchup con mostaza.

Qué no somos

No somos nutricionistas

Las guías que ofrecemos están bien documentadas, pero si tienes necesidades médicas específicas, consulta con un profesional.

No utilizamos ingredientes difíciles

Todo lo que cocinamos se puede encontrar fácilmente en Mercadona, Lidl o el mercado de tu barrio, sin necesidad de tiendas especializadas.

No vamos a darte un sermón

Sigas una dieta 100% vegana o no, tus razones son tuyas. Aquí solo te enseñamos cómo hacerlo bien rico y variado.

No juzgamos lo que comes fuera

Si comes carne fuera de casa o los domingos en casa de tu abuela, no nos importa. Aquí nadie lleva la cuenta ni va a perseguirte.


Pan de masa madre cortado en rebanadas, colocado sobre una tabla de madera con rayas oscuras.

En qué creemos

Comer vegano no es caro

Las legumbres, los cereales y las verduras de temporada son de los alimentos más baratos del super.

Comer vegano no es complicado

Con un buen sistema y las recetas adecuadas, es igual de fácil (o más) que cualquier otro tipo de cocina.

Comer vegano no es aburrido

Si tu dieta vegana es aburrida, el problema son las recetas que haces, no el veganismo.

¿Quieres conocernos un poco más?

Cada jueves enviamos Fuera de carta, nuestra newsletter gratuita con tips, procesos, alternativas veganas ¡y mucho más!