Ensaladilla rusa vegana

Hay un termómetro infalible para saber si un bar es bueno, y no es la cerveza ni el jamón: es la ensaladilla. Si la ensaladilla está buena, todo lo demás va a estar bueno. Es así y lo sabes.

En La Vegan Kitchen no íbamos a ser menos. Esta es la mejor ensaladilla rusa vegana que vas a comer (probablemente).

Y aquí va la buena noticia: la ensaladilla es de las cosas más fáciles de veganizar que existen. Quítale el atún y el huevo, haz la mayonesa en casa y ya está. Porque lo que hace buena a una ensaladilla nunca fue el atún: es la patata bien cocida, la mayonesa bien hecha y el reposo en la nevera.

 

Ingredientes

(4-6 raciones)

Para la ensaladilla

  • 600 g de patata roja

  • 150 g de guisantes

  • 150 g de zanahoria

  • 1 pimiento rojo (unos 150 g)

  • 60 g de aceitunas verdes

  • Sal

Para la mayonesa vegana

  • 200 ml de aceite de girasol

  • 100 ml de leche de soja sin azúcar

  • El zumo de medio limón

  • 1 cucharada de mostaza de Dijon (al gusto — con o sin, las dos versiones funcionan)

  • Sal

La fórmula de la mayonesa es fácil de recordar: el doble de aceite de girasol que de leche de soja. El toque ácido, además de dar sabor, ayuda a que se conserve mejor.

 

Elaboración

1. La patata

Pélala y córtala en trozos bien pequeños. Lávalos. A cocer en agua con sal: 15-20 minutos en olla normal, 5 en olla exprés. Que estén tiernos pero sin deshacerse.

2. La mayonesa

Mientras se cuece la patata. Todo al vaso de la batidora, batidora al fondo, velocidad mínima y sin mover hasta que emulsione. Después sube y baja despacio. Dos minutos y menos de un euro — comprarla hecha ya no tiene mucho sentido.

3. La zanahoria y el pimiento

Pelados y en trozos, a una bandeja con aceite y sal. Horno a 180 ºC, 30 minutos. Asarlos en vez de cocerlos es lo que le da a esta ensaladilla un fondo dulce que la mayoría no tiene.

4. Los guisantes

Si son congelados, saltéalos en una sartén un par de minutos. Si son frescos, un hervor corto.

5. Las aceitunas

Picadas, no enteras. Enteras se comen ellas solas la cucharada; picadas se reparten por todo.

6. ENFRÍA LA PATATA

En mayúsculas a propósito para que no se te olvide. Cuela la patata cocida y déjala enfriar del todo antes de tocar nada más. Este es el paso que arruina más ensaladillas de las que te imaginas.

7. Mezcla y a la nevera

Patata fría, guisantes, aceitunas, zanahoria, pimiento asado y la mayonesa. Mezcla con cuidado. A la nevera hasta la hora de servir.

 

El truco: la patata caliente corta la mayonesa

Es el error clásico y no tiene arreglo una vez hecho. El calor rompe la emulsión: la mayonesa se separa, suelta aceite y la ensaladilla se te queda grasienta y con un charco en el fondo del bol.

Escurre la patata, extiéndela en una fuente ancha para que pierda calor rápido y no la mezcles hasta que esté a temperatura ambiente o fría. Si tienes prisa, diez minutos en la nevera.

Ideas para servir

Como tapa con picos, que es su forma canónica. Como aperitivo en cucharitas si te pones fino. O como acompañamiento de cualquier proteína a la plancha.

Mejor de un día para otro. En la nevera aguanta tres días; congelar ni se te ocurra, la mayonesa no lo soporta.

 

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